Susana Canel
 
En el Castel Sant’Angelo. Roma.

¡Roma, il mio amore!

¡Hola! Te cuento una historia ¡MI HISTORIA! Hice más de 20 viajes a Roma ¿Pero esta chica está loca? ¿Siempre a Roma y ningún otro lugar? ¡Que estoy medio "rayada" y ... puede ser! Pero tengo "atenuantes" ...

Había ido en tres oportunidades con mis padres y siempre quise volver porque quedé enamorada de Roma. Pasó el tiempo y ese deseo quedó como un sueño más. Entre paréntesis: la foto de la página de inicio corresponde a mi primer viaje a Roma. Fue tomada por un fotógrafo en el zoológico de Roma (amo a los leones). Aprender a bailar el tango ¿por qué? Lo único que atiné a hacer para realizar mi sueño fue aprender a bailar el tango! Y sí!!! ¿Qué tendrá que ver? Y…, tiene que ver. Cuando iba a cenar a restaurantes típicos en Roma y había cantantes se enteraban que éramos argentinos se ponían a cantar tangos y nos decían que bailáramos, dando por supuesto que todo argentino sabe bailar el tango, yo me quedaba mirando, muy frustrada ¡Qué bajón! Así que para mi gran retorno a Roma tenía que convertirme en una bailarina de tango…bueh, a no exagerar! Así fue que tomé clases de tango por todo Buenos Aires. Y me encantaba. ¡Llegó el 29 de febrero! ¡Sí ,año bisiesto! Estaba en La Viruta. Después de mi clase de tango me solía quedar un ratito a bailar, generalmente con mis compañeros, para practicar un poco. Estaba parada mirando cómo bailaban cuando se acercó un hombre y me invitó a bailar. Le dije que sí y le aclaré que era de nivel inicial. Siempre hacía así porque a los que saben bailar no les gusta nada de nada bailar con una principiante. Mientras bailábamos sentí que él marcaba el ritmo diciendo: “uno, due, tre, quattro”. No me llamó mucho la atención. Pero después de un rato me di cuenta que en realidad ¡era italiano! Entonces traté de recurrir a mis escasísimos conocimientos de italiano para comunicarme. Le entendía sin problemas pero hablar… es otra cosa. Me ofreció tomar algo. Después me invitó a su mesa para ver un mapa y charlar. Era un turista italiano que hacía tiempo que estaba en Buenos Aires porque había venido a bailar el Tango. Y se iba a quedar unos 13 días más antes de volver a su Roma natal. La cuestión es que me pidió que lo acompañara al día siguiente, sábado, a almorzar y después a caminar por Florida porque tenía que comprar regalos para su familia. Era viudo……. ¡Volví a Roma invitada por él! ¡Ya me imagino que estás saltando en una pata! ¡Qué historia de amor maravillosa!!!! NO, no, no, ja, ja nada de maravillosa. Duró tres años pero terminé enferma, violencia psicológica sobre mi pobre persona. Pero lo que me dejó de bueno, a parte de la experiencia, es que gracias a él volví a Roma.

Para visitarlo viajaba dos veces al año, en las vacaciones de verano y de invierno de la Facultad, salvo una vez que él vino a Buenos Aires, en total hice cinco viajes. ¡Buenísimo! Siempre es bueno viajar pero no es que conociera mucho Roma con este novio. El Lungotevere en el verano, piazza San Pietro, girar casi corriendo alrededor del Coliseo, casi nada de nada. Él andaba en auto solamente, no había dónde estacionar y no quería que yo me comportara como turista ¡La primera semana me llevó tres veces al dentista! Horas esperando y seguimos yendo al dentista las demás semanas y médicos y hospitales! ¡ Imperdonable! ¿Cómo volví a Roma por cuenta mía? Pero vayamos a la conclusión. Una vez que cortamos me di cuenta que yo podía ir a Roma, era cuestión de organizarme. Y ocurrió el milagro, mi mamá le ganó un juicio al estado y me regaló parte de lo ganado.

¡Ya tenía el dinero para ir a Roma! Decidí invertirlo en hacer mi viaje soñado. Había estado 5 veces en Italia en los últimos 3 años y había conocido muy poco y lo peor es que no lo había pasado bien ¡Ahora a organizar todo yo sola y a divertirme! El siguiente año bisiesto me encontró en Italia. El 27 de febrero llegué a Bari, comenzando mi recorrido de 28 maravillosos días. La idea era hacer todo lo que no había podido hacer con mi tacaño y amargo novio. Estoy pensando que los años bisiestos me traen buena suerte ¿Por qué? Y no solamente porque logré realizar mi sueño…misterio…….¿qué sucedió? ¡Paciencia! Será tema de otro post. Susana Canel en el Castel Sant'Angelo. En el Castel Sant’Angelo. Roma. Susana Marta Canel en la playa de Fiumicino. En la playa de Fiumicino. Etiquetas Fiumicino playa Categorías Roma ¡Bienvenidos! Autor de la entrada Por Susana Fecha de la entrada abril 10, 2018 No hay comentarios en ¡Bienvenidos!

 
 
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